lunes, 1 de noviembre de 2010

La presidenta electa de Brasil, Dilma Rouseff.




"Mi primer compromiso: honrar las mujeres brasileñas para que este hecho hasta hoy inédito se convierta en un hecho natural", ha dicho al respecto en su primer discurso tras conocerse su victoria electoral. "Mi alegría es aún mayor debido al hecho de que la entrada de una mujer en la Presidencia de la Republica se da a través del voto", agregó, en relación a lo cual subrayó los valores y derechos democráticos, entre ellos "la vivienda digna y la paz social".

Asimismo, la miembro del Partido de los Trabajadores prometió "velar por la libertad de prensa, la libertad religiosa y de culto, por la observación permanente de los Derechos Humanos, por nuestra constitución". "Es increíble la capacidad de crear de nuestro pueblo, por eso refuerzo mi compromiso fundamental de mi campaña: la erradicación de la miseria", aseveró Rousseff. Concretamente, apuntó a los niños y jóvenes con discapacidades y a los desempleados como los grupos de población que más atención deben recibir.

Para la consecución de dicha meta instó a todos los estamentos y "personas de bien" del país a perseguir el mismo objetivo. En su opinión, Brasil no debe descansar "hasta que no haya gente pasando hambre, niños en las calles, mientras reine la droga".

POLÍTICAS ECONÓMICAS NACIONALES

Respecto a las política económica, Rousseff, que asumirá el cargo el 1 de enero de 2011, resaltó que "cada vez son más importantes" las políticas propias, si bien matizó que tanto ella como el vicepresidente electo, Michel Temer, van a fomentar la "amplia apertura" de las economías del mundo. "Tengo que reconocer que tendremos grandes responsabilidades (...) por los retos y efectos de una crisis financiera de inmensas proporciones", añadió.

También sobre la economía nacional, prometió establecer "reglas mucho más claras y cuidadosas" y evitar "la especulación desmedida". Para ello actuará con firmeza en los foros internacionales. Además valorará al "emprendedor individual" y construirá "modernos mecanismos de perfeccionamiento económico", como infraestructuras e instalaciones energéticas.

"Todos los compromisos que he asumido los voy a perseguir de manera delicada y cuidadosa", garantizó Rousseff, que durante toda la campaña ha sido la protegida del presidente saliente, Luis Inácio Lula da Silva.

SIN DISCRIMINACIÓN NI PRIVILEGIOS

Durante su discurso anunció que el nuevo gobierno estará compuesto por miembros de los partidos que forman parte de su coalición y del resto de grupos que han apoyado su candidatura. No obstante, quiso tender la mano a la oposición y los colectivos que estuvieron en su contra. "Por mi parte no habrá discriminación ni privilegios", les trasladó.

Por último, y después de dar las gracias al pueblo de Brasil, tuvo palabras de agradecimiento para las clases políticas que la han respaldado, y especialmente para Lula. "Haber aprendido con su inmensa sabiduría son cosas que se guardan para toda la vida", dijo del popular dignatario, y agregó: "llamaré mucho a su puerta y estoy segura y tengo la confianza de que siempre la encontraré abierta".

Igualmente agradeció el papel de "la prensa brasileña y extranjera" pese a que algunas de las noticias publicadas la dejaron "triste". "Prefiero el ruido de la prensa libre al silencio de las dictaduras", argumentó.

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